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sábado, 7 de enero de 2017

Exposición: Cuevas de Aizpitarte / Aizbitarte / Landarbaso (Rentería)

 

Errenteria descubre unas ‘Aizpitarte’ jamás mostradas

La exposición sobre las cuevas exhibe 103 piezas arqueológicas desconocidas
Aitziber Muga - Jueves, 5 de Enero de 2017 Noticias de Gipuzkoa

Errenteria - La Casa Xenpelar de Errenteria inauguró ayer la exposición AizpitArte que alberga material arqueológico hallado en las diferentes excavaciones realizadas a lo largo del tiempo en las cuevas de Aizpitarte, situadas a la entrada del Parque Natural Aiako Harria en Errenteria y que nunca antes se han mostrado. Se trata de 103 piezas originales procedentes de los más de cien años de excavaciones. “Es la primera vez que estos restos arqueológicos ven la luz y tendrán que pasar dos años metidos en cajas para protegerlos para que puedan volver a salir”, señaló ayer en el acto de inauguración Javier Busselo, miembro de la asociación de espeleólogos Felix Ugarte, organizadores de esta actividad divulgativa.

La exposición se puede visitar hasta el 28 de enero, de lunes a sábado, de 17.00 a 20.00 horas y en ella se revelan los valores de Aizpitarte desde varios puntos de vista: los medios físico, biológico y humano y los mitos, leyendas y toponimia.

La muestra se completa con paneles didácticos, un vídeo que descubre tanto el exterior como el interior de las cuevas, visitas guiadas (hoy y los días 11, 19 y 26 de enero, todas ellas a las 18.30 horas), y charlas divulgativas con el experto en murciélagos Aitor Arrizabalaga y los arqueólogos Joseba Ríos, experto en tallas de piedra, y Diego Garate, uno de los mayores conocedores de arte parietal que existen en la actualidad. Las ponencias tendrán lugar los días 12, 18 y 25 de enero, también a las 18.30 horas.

“Queremos aprovechar la ocasión para poner en valor la labor de los arqueólogos que como Ríos y Garate son reconocidos internacionalmente, son de los mejores del mundo”, aseguró Busselo. “Esto se debe a que estamos en un lugar privilegiado en el que existen muchos restos arqueológicos y ello ha permitido formar arqueólogos de primerísimo orden”, subrayó el espeleólogo. De hecho, Aizpitarte se encuentra en un cruce de caminos, es un paso natural que conforman los Pirineos y el Golfo de Bizkaia, lo que ha permitido que recibiera influencias tanto de la costa cantábrica como del sur de Francia.

Estas cuevas son conocidas como unos de los yacimientos del Paleolítico más interesantes del País Vasco. Las primeras excavaciones datan de 1892 dirigidas por Modesto del Valle, conde de Lersundi. Desde entonces muchos estudiosos de la prehistoria han visitado las cuevas y han llevado a cabo diversas excavaciones y estudios; Pedro Manuel de Soraluce, Henri Breuil, Edouard Harlé, Telesforo de Aranzadi, Jose Miguel de Barandiaran, Jesús Altuna…

En 2012, en el marco de las prospecciones sistemáticas desarrolladas con el fin de localizar arte parietal paleolítico en el País Vasco, Diego Garate y Joseba Ríos, reconocen una serie de manchas rojas en la cueva de Aitzbitarte IV, probablemente vestigios de figuraciones perdidas. Poco después, en 2015, ellos mismos junto a los espeleólogos de Felix Ugarte Elkartea identifican en Aitzbitarte V una serie de bisontes grabados. Al de pocos días, los mismos espeleólogos detectan imágenes similares en las cuevas de Aitzbitarte III y IX.

Los grabados de las cuevas de Aitzbitarte III y IX responden a un estilo característico del Gravetiense (entre 28.000 y 22.000 años), desarrollado en el sur de la actual Francia, pero desconocido hasta el momento en la península Ibérica, siendo estos los primeros ejemplos.

Al fondo de Aitzbitarte V se localiza un pequeño conjunto de grabados característicos del periodo Magdaleniense Medio (entre 15.000 y 13.000 años) y muy comunes en toda la franja cantábrica.

Fuente:
Noticias de Gipuzkoa 
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Descubiertos nuevos grabados rupestres

martes, 16 de febrero de 2016

Cromlech de Algorrieta (Oyarzun / Oiartzun)

Vista oriental del cromlech de Algorrieta


Cromlech tumular ubicado entre castaños al borde del Camino de Santiago que va de Irún a Oyarzun, de unos 5 metros de diametro con túmulo, con una docena de testigos, el más destacado, orientado al Este. Descubierto recientemente, en 2010, por Lekuona es de los últimos en incorporarse en la estación megalítica de Oyarzun. En las inmediaciones, se encontro junto al Camino, la estela de Andrearriaga.

 Vista occidental del cromlech de Algorrieta

Nombre oficial:  

Cromlech de Algorrieta

Coordenadas:

coordenadas ETRS89:
UTM30N:
X=594690 m
Y=4795713 m
altura=188 m

coordenadas WGS84:
geocentricas:
X=4646323 m
Y=-148649 m
Z=4352650 m
geográficas:
longitud:-1 49 56.7
latitud:43 18 29.8
altura=238 m

*Cómo llegar:

 - Desde Gurutze (Oiartzun):
Desde la rotonda de Gurutze (Oyarzun) bajamos por el Camino de Santiago en direción a Irún unos 450 metros y subimos hasta la siguiente loma, hasta llegar a un castañar ubicado a la derecha, poco antes del cruce que va a la antena.



Enlaces de interés:
Busco a Imanol
El cromlech pirenaico

domingo, 22 de noviembre de 2015

Descubiertos nuevos grabados rupestres paleolíticos en las cuevas de Landarbaso (Rentería)


Figuras de animales grabados con sílex han sido halladas en las cuevas de Aitzibitarte III, V y IX en Errentería, una de ellas perteneciente a un estilo jamás encontrado en la Península Ibérica Nuevas figuras de arte rupestre paleolítico, de animales como bisontes y caballos grabados con sílex, han sido descubiertas en tres cuevas del monte Aitzbitarte, en Errenteria, una de ellas de hace unos 25.000 años, perteneciente a un estilo jamás encontrado en la Península Ibérica.

Los hallazgos han sido presentados hoy en San Sebastián por el diputado foral de Cultura de Gipuzkoa, Denis Itxaso, y el alcalde de Errenteria, Julen Mendoza, junto a los arqueólogos Diego Garate y Joseba Ríos y el espeleólogo Javier Busselo, de la Asociación Félix Ugarte, cuyos miembros han llevado a cabo de manera voluntaria los trabajos de prospección.

Son dos importantes descubrimientos en tres cuevas -Aitzbitarte III, V y IX- de la cadena de formaciones cársticas que alberga el monte del mismo nombre, muy visitado por los guipuzcoanos que lo conocen como zona de Landarbaso.

Las nuevas figuras rupestres encontradas pertenecen a dos periodos del Paleolítico Superior, al Gravetiense, que se sitúa entre hace 28.000 y 20.000 años, las localizadas en Aitzbitarte III y IX; y al Magdaleniense Medio, de hace 14.500 a 12.500 años, las de la V.

Todas las figuras de animales son grabados sobre las paredes de la cueva mediante instrumentos de sílex, aunque también hay alguna hecha con los mismos dedos sobre la arcilla de la propia cavidad.

Las populares cuevas de Landarbaso ya han dado lugar a descubrimientos arqueológicos materiales en Aitzbitarte IV, en excavaciones hechas en la década de los 60 que dirigió el antropólogo José Miguel Barandiarán y, más recientemente, en 2011, en las encabezadas por Jesús Altuna.

Sin embargo, los grabados descubiertos ahora no habían podido ser reconocidos, entre otros motivos, por su difícil visión, actualmente posible gracias a las tecnologías de iluminación fría LED, de distintos colores y que no dañan los restos.

"No son figuras vistosas porque no tienen color", ha explicado el experto del Museo Arqueológico de Bilbao Diego Garate, quien sin embargo ha destacado que las nuevas expresiones artísticas en forma de grabados parietales "multiplican la importancia científica" del conjunto de las conocidas como cuevas de Landarbaso.

En Aitzbitarte V, el 17 de septiembre pasado, se hizo una prospección de sus galerías internas que dio lugar al descubrimiento de al menos 4 figuras de bisonte grabadas, por parejas y enfrentadas entre sí, en dos paredes distintas, que han sido datadas en el Magdaleniense Medio del Pirineo y la zona cantábrica, es decir, de hace 14.500 a 12.500 años.

Diez días después, el 27 de septiembre, los espeleólogos se adentraron en unas galerías o sumideros de acceso muy difícil de Aitzbitarte III y encontraron grabados en dos pisos inferiores.

En concreto, hallaron en una de estas galerías unos 6 animales grabados, mal conservados e incluso en algún caso recubiertos de coladas de calcita espesas. Entre ellos una cabeza de caballo hecha aprovechando un saliente rocoso.

En Aitzbitarte IX, se han detectado "seis paneles decorados con figuras superpuestas, ha indicado Garate, quien ha recalcado el gran valor de unos finos trazos que corresponden al morro, los cuernos y la giba de un bisonte de un estilo gráfico muy característico del Gavetiense francés, encontrado en cuevas sobre todo el pirineo galo, y que nunca se había detectado en ningún lugar de la cornisa cantábrica.

En realidad, ha subrayado Garate, es la única figura de este estilo, del periodo comprendido entre los 28.000 y 20.000 años de antigüedad, que ha sido descubierta en toda la península ibérica.

Según el arqueólogo, la importancia de estos nuevos hallazgos reside en que contribuyen de manera "sobresaliente" a "rellenar" el vacío que hasta hace pocos años existía sobre esta época del Paleolígico en la zona cantábrica.

Se ha valorado la importante labor de prospección que, subvencionada por la Diputación, llevan a cabo grupos de voluntarios de varias asociaciones de Gipuzkoa, bajo la dirección de arqueólogos profesionales, y ha recordado que las principales cuevas del conjunto de Aitzbitarte están cerradas y protegidas.

Fuente: Diario Vasco

domingo, 2 de marzo de 2014

Los galos aquitanos en el Museo San Telmo (San Sebastián)


El Museo San Telmo exhibe una exposición itinerante organizada por el Museo de Aquitania (Burdeos) de más de 1.600 piezas arqueológicas procedentes de unos 30 museos, entre ellos el propio Museo de Aquitania, el Museo Saint-Raymond de Toulouse, el Museo de la Ville de Poitiers y Arqueológico de Cataluña.o el del Bibat (Alava).


 
Junto a las centenares de piezas de la Edad de Hierro de uso cotidiano (como espadas, monedas, torques, colgantes, vasijas, etc) también se pueden apreciar algunas maquetas de cromlechs o de un mina romana y reproducciones de una casa, una canoa y de los distintos hornos para fabricar cerámicas o hierro.

 
Esta exposición temporal podrá contemplarse en el museo donostiarra de Martes a Domingo hasta el 25 de Mayo.

domingo, 24 de noviembre de 2013

Macacos y renos a la sombra de Udalatx (Mondragón)


 Macacos y renos a la sombra de Udalatx

Una sucesión de periodos glaciares e interglaciares modelaron una fauna y una flora tan dispar como asombrosa. La palinóloga María José Iriarte ha estudiado la evolución del clima y la diversidad vegetal que produjo en cada época

24.11.13 - 00:17 - KEPA OLIDEN | ARRASATE.
 
Macacos que brincaban de roble en roble alimentándose de sus hojas y renos que pastaban en la rala estepa helada se cobijaron bajo la sombra del monte Udalatx en épocas prehistóricas. Una sucesión de periodos glaciares e interglaciares modelaron una flora y una fauna tan dispar como asombrosa. Su huella quedó conservada en los yacimientos de Lezetxiki y Labeko Koba.

Pero desentrañar su significado no está al alcance de cualquiera. La palinóloga (experta en el estudio del polen) e investigadora de Ikerbasque María José Iriarte es una de las autoridades en la materia. Casada con el arqueólogo Álvaro Arrizabalaga, director de la excavación de Lezetxiki, la profesora Iriarte intervino el martes en la conferencia inaugural de las II jornadas 'Desempolvando el Pasado' que organiza Arrasate Zientzi Elkartea.

La profesora Iriarte realizó un recorrido por la evolución del clima que ha determinado la flora y fauna que durante los últimos cientos de miles de años ha crecido en nuestro entorno más próximo.

Su relato, sin embargo, se remontaba nada menos que 40 millones de años atrás, cuando el monte Udalatx y toda la geografía vasca emergen del lecho marino por efecto de la colisión de la placa tectónica de Iberia con el continente. De aquel choque surgen la cordillera de los Pirineos y «nosotros no somos más que un daño colateral» de aquel cataclismo.
 
De ratones y macacos 
 
El conocimiento científico de la evolución del clima, de la flora y de la fauna se apoya, al menos en parte, en el estudio de los vestigios descubiertos en los yacimientos prehistóricos. Y los de Lezetxiki y Labeko Koba se han demostrado muy reveladores.

Lezetxiki era una osera donde durante milenios hibernaron los enormes y temibles ursus deningeris y su descendiente, el ursus spelaeus u oso cavernario. Animales de más de 500 kilos e imponentes 3 metros de altura con los que sólo rivalizaba el león cavernario, un felino de 2,5 metros y más de 300 kilos. Obviamente, los humanos se establecían en Lezetxiki sólo cuando no había nadie en casa.

Precisamente el hallazgo de un cráneo de ursus deningeris ayuda a situar cronológicamente unos molares de rinoceronte lanudo descubiertos por Arrizabalaga en Lezetxiki. Un indicio claro de que por aquella época -hace unos 160.000 años, durante el pleistoceno medio- en Arrasate «había condiciones de estepa». Al final de este periodo glaciar (Estadio isotópico 6) el hallazgo de unos dientes de un ratón (Sicista betulina) propio de ambiente estepario o de taiga, es otra evidencia de estas condiciones frías.

Sin embargo, aquella glaciación comenzaba a remitir.Al inicio del pleistoceno superior -hace 126.000 años- hubo un periodo interglaciar «más cálido que el que vivimos ahora». Según la profesora Iriarte, se registra incluso en el nivel marino, con el mar 6 metros por encima de su altura actual. Hizo más calor que ahora y se deshelaron más los polos».

Este contexto de climatología benigna donde se fecha uno de los hallazgos más sorprendentes realizados hasta la fecha en Lezetxiki: parte de la mandíbula inferior de un ejemplar hembra de macaco. Se trata del resto de uno de los últimos simios que habitaron en Europa antes de su extinción. El fósil pertenece a un 'macaco de Berbería', más conocido como mono de Gibraltar, reintroducidos durante la ocupación musulmana. Según la profesora Iriarte, vivían en los robles y se alimentaban de sus hojas.

Pero además de robles, en este periodo interglaciar «nos encontramos que en el País Vasco prolifera una especie de árbol que ya no está: el carpe (carpinus betulus)».

La existencia del macaco, decía María José Iriarte, prueba que «en aquella época había otra especie de primate en Mondragón aparte del humano neandertal».

Esta especie humana evolucionó hace unos 160.000 años a partir del homo Heidelbergensis, más conocido como el hombre de Atapuerca.

Al neandertal que quedó como única especie humana nativa de Europa le tocó disfrutar «con el calorcito y con los monos en Lezetxiki, para 20.000 años después pasar un frío atroz y vivir cubiertos de pieles». La profesora Iriarte explicaba que se avecinaba otros periodo glaciar en la interminable sucesión de altibajos que caracterizan a la evolución de climatológica. Pero no todo se desarrolla de manera uniforme. «Dentro del periodo glaciar no todo es frío, ni dentro del periodo interglaciar es todo cálido. Hay variaciones y cada región responde de distinta manera» aclaraba esta investigadora.

Será a la vuelta de este frío periodo estadial (Estadio isotópico 4), cuando lo peor ya ha pasado, cuando el hombre europeo neandertal se topará con un visitante: el africano homo sapiens, nuestra especie. Ocurrió hace unos 40.000 años. Unos diez mil años más tarde el neandertal se extinguía.

Durante este periodo de mejoría climática, las «variaciones de clima varían increíblemente en muy poco tiempo. En mil años cambia radicalmente y nuevamente Arrasate es ejemplo de ello» aseguraba Iriarte.

Labeko Koba 
 
Si Lezetxiki era una osera, Labeko Koba era un cubil de hienas. Antes de su desaparición en 1989 para construir la variante, se excavó todo el yacimiento arqueológico donde hay un nivel de restos animales presas de las hienas. Estos predadores comían huesos y por eso sus heces tienen un gran componente de carbonato cálcico. Por eso no se deterioran. A través de sus coprolitos (heces fosilizadas), que también contienen restos vegetales, se analizó el polen y arrojó un paisaje -hace unos 40.000 años- en el que «había un clima no tan cálido como el actual, pero sí lo suficientemente benigno para que tuviéramos especies de hoja caduca (castaño, roble...)». Estos son los pólenes de castaño más antiguos que se han datado en el País Vasco.

Pero «mil o mil quinientos años después» el paisaje que rodea a Labeko Koba es de nuevo glaciar. Entre los restos hallados en la cueva «aparecieron mamut, glotón, marmota, reno. Y en cuanto al paisaje vegetal tenemos dos pinos. No hay más. O sea que en muy pocos años el clima cambia mucho. De un paisaje abierto con algunos árboles caducifolios pasamos a un paisaje más abierto todavía, con muy pocos árboles, y estos renos pastando por un Mondragón estepario».

Hasta tal punto faltaban árboles que en Labeko se ha documentado la presencia de hogares en los que el combustible empleado eran huesos animales. «Experimentando con huesos machacados y empleando el tuétano como mecha hemos realizado fuegos muy buenos. No huele y no produce humos, y calientan durante toda la noche», aseveraba la profesora Iriarte.

El máximo glaciar registrado hace 20.000 años es el «último gran periodo frío que se va a dar». El casquete polar se extiende entonces hasta cubrir las islas británicas y Udalatx es una cumbre de nieves perpetuas. El mar retrocede 11 kilómetros con respecto a la linea costera actual. Y en las estepas vascas pastan el reno, el mamut y el rinoceronte lanudo.

El periodo interglaciar que vivimos ahora recibe el nombre de Holoceno, y la mejora de las condiciones climatológica favorece la expansión de la vegetación arbórea. Robles, encinas, avellanos y las hayas, aunque en mucha menor medida, proliferan con curvas del 70-80 por ciento de polen arbóreo.
Pero el clima en el Holoceno tampoco es estable, y se registran «deterioros» en los años 8.200, 4.500 y 3.000 a.C., en la época de la Edad del Hierro en que se establece un poblado de agricultores y ganaderos sobre la cima de Muru.

Tampoco el pasado milenio ha estado exento de altibajos. La profesora Iriarte citaba el denominado periodo cálido medieval que entre los siglos X-XV registró un periodo tan benigno que se piensa que la temperatura media podía ser 1 o 2 grados mayor que en la actualidad. «Si los vikingos vivían donde vivían era porque las condiciones climáticas se lo permitían.

En cuanto cambiaron, los vikingos desaparecen. Su población estable vivía y cultivaba la tierra en Groenlandia». En Francia, en la zona de Burdeos, «los viticultores pidieron al rey que protegiera el vino francés frente a la importación de Inglaterra».

Pequeña Edad de Hielo 
 
A los ingleses se les terminaría la producción de vino con la llegada de la Pequeña Edad del Hielo que se registró entre los siglos XV y XIX. Es una fase en la que produce un gran deterioro climático. En Inglaterra pasan de elaborar vino a tener lo que denominan el mercado del hielo, que no es otro cosa que un mercado que se celebra sobre el río Támesis congelado en invierno. «Todos eso cuadros holandeses de patinadores sobre el río corresponden a este periodo» señalaba la profesora Iriarte.

Más allá de estos altibajos, el periodo interglaciar en el que nos encontramos «se halla en su fase final». La profesora Iriarte aseguraba que, al menos en teoría, «nos encaminamos hacia una nueva glaciación». Eso si la acción humana no descompensa antes la evolución natural del clima. Porque, como alertaba esta investigadora «somos unos seres vivos más y que puede que no nos guste la respuesta que le planeta dé a nuestra interferencia sobre él».

Fuente: Diario Vasco

martes, 17 de septiembre de 2013

Datan en Altxerri las pinturas rupestres más antiguas de Europa (Aya)

La edad estimada de los dibujos es de 39.000 años, según una investigación de científicos de las universidades de Cantabria, Burgos y Toulouse

 

 La cueva guipuzcoana de Altxerri alberga en sus paredes las pinturas rupestres más antiguas datadas hasta ahora en Europa, con una edad estimada, 39.000 años, 3000 más que las de Altamira, según una investigación realizada por científicos de las universidades de Cantabria, Burgos y Toulouse (Francia). El Instituto Internacional de Investigaciones Prehistóricas de Cantabria explica, en una nota, que las conclusiones de esta investigación realizada en una galería conocida como Altxerri B, han sido publicados por la revista Journal of Human Evolution, una de las más importantes en el campo de la Antropología y la Arqueología Prehistórica internacional.

La investigación se remonta al año 2011, cuando los miembros de la Universidad de Cantabria César González y Aitor Ruiz decidieron realizar un nuevo estudio del conjunto rupestre de Altxerri, en el que, además de la gruta original, incluyeron la galería superior conocida como Altxerri B, donde se encuentran las pinturas datadas ahora.

Aitor Ruiz, que llevaba a cabo su tesis doctoral sobre este tema, recuerda que "desde el principio resultó evidente que se trataba de un conjunto independiente" de las pinturas de la galería inferior, por lo que uno de sus primeros objetivos fue establecer una cronología para Altxerri B. Con este objetivo, se integraron en el equipo investigador al especialista en Arte del Paleolítico Superior Inicial Diego Garate, de la Universidad de Toulouse, y al experto en Geoarqueología de la Universidad de Burgos Eneko Iriarte.

Ante la imposibilidad de fechar directamente las pinturas, ya que están realizadas con pigmentos inorgánicos, los arqueólogos recurrieron a otras técnicas mediante unas dataciones de huesos depositados al pie de las pinturas que luego vincularon con análisis de otras muestras del contexto. El estudio, financiado por la Sociedad de Ciencias Aranzadi de San Sebastián, ha arrojado una estimación próxima a los 39.000 años de antigüedad.

Para contrastar si esas fechas podían ser asimiladas a la época de realización de las pinturas, se recurrió a otro tipo de evidencias como la similitud formal con pinturas de distintas cuevas de cronologías similares. Al mismo tiempo, se efectuó un estudio geológico que determinó la independencia de los yacimientos de la gruta de Altxerri y de la galería denominada Altxerri B, cuyo acceso había quedado sellado hacías miles de años, "lo que avala la antigüedad de las pinturas" ahora datadas.

El conjunto rupestre de Altxerri, ubicado en Aia (Gipuzkoa), fue descubierto en 1962 e inmediatamente estudiado por el investigador Jose Miguel de Barandiarán, aunque posteriormente fue vuelto a analizar por los arqueólogos Jesús Altuna y J.M. Apellániz, quienes publicaron una nueva monografía en 1976. Destaca en la cavidad un importante conjunto de pinturas del período Magdaleniense reciente (entre 14.500 y 11.700 Antes del Presente), que incluye 68 bisontes, 7 renos, 6 cabras, 5 caballos y 4 peces, además de un ciervo, un oso, una serpiente y otras muchas unidades de distintas especies animales.
Todo ello le hizo merecedor de su inclusión, junto a otros conjuntos rupestres paleolíticos cantábricos, en la Lista de Patrimonio Mundial de la Unesco en 2008. Desde 1966 existían, además, referencias a una galería superior con pinturas rojas, la cual sin embargo nunca había sido estudiada en profundidad hasta ahora.

Fuente: El País.com

lunes, 25 de marzo de 2013

La Ruta de los dólmenes



23/03/2013
 
 
La “Ruta de los Dólmenes”, denominada como PR-Gi 94, comprende un recorrido de 20 kilometros a través de la divisoria de Karakate-Agirreburu y une las localidades de Elgoibar, Soraluze y Bergara. Se trata de un sendero de gran valor natural y cultural, en el que se pueden contemplar vestigios de nuestros antepasados, dólmenes y túmulos que conforman la estación megalítica de Elosua-Plazentzia.

La presentación del nuevo sendero temático Ruta de los Dólmenes ha tenido lugar  en la Agencia de Desarrollo comarcal Debegesa, en Eibar. En el acto han participado el Director de Turismo de la Diputación Foral de Gipuzkoa, Roke Akizu, la Alcaldesa de Soraluze, Hiart Arluziaga, la Técnico de Cultura del Ayuntamiento de Elgoibar, Blanca Salegi, el concejal del Ayuntamiento de Bergara, Juanje Amasorrain, el secretario general de la Sociedad de Ciencias Aranzadi, Juantxo Agirre, y la responsable de Turismo de Debegesa, Cristina Iturriagagoitia.

Con objeto de poner en valor el entorno de Karakate-Agirreburu y su patrimonio natural y cultural, en la adecuación e interpretación del sendero han intervenido los Ayuntamientos de Elgoibar, Soraluze y Bergara, liderados por Debegesa, junto con la Sociedad de Ciencias Aranzadi, Debemen y la Federación de Montaña de Gipuzkoa. Para su desarrollo el proyecto ha contado también con la colaboración dela Diputación Foralde Gipuzkoa y Gobierno Vasco.

Una de las razones por las que se aborda el proyecto de puesta en valor y divulgación de los valores de esta zona, es porque se reconoce que este sendero y su entorno contienen recursos tangibles e intangibles con un importante potencial turístico y, por lo tanto, con capacidad de generar oportunidades ligadas al turismo en este entorno en general y en particular en el ámbito rural.

La “Ruta  de los Dólmenes”, denominada PR-Gi 94, comprende un recorrido de 20 kilometros a través de la divisoria de Karakate-Agirreburu y une las localidades de Elgoibar, Soraluze y Bergara.

El sendero atraviesa parajes de gran belleza y con gran valor cultural. La Ruta de los Dólmenes, tal y como la denominó Aita Barandiaran, nos introduce en un territorio que fue desde antiguo ruta de paso entre los valles de los ríos Deba y Urola. En ella podemos descubrir el legado de nuestros antepasados, dólmenes y túmulos que conforman la estación megalítica de Elosua-Plazentzia, dispersados a lo largo del cordal que dibujan las cimas de Karakate, Irukurutzeta y Agirreburu, cuyo interés se ve acrecentado por las extraordinarias panorámicas que nos brinda el recorrido.

La ruta puede ser disfrutada por todo tipo de público, tanto para aquellas personas que buscan un paseo tranquilo con bonitos paisajes e historia de nuestros antepasados como por personas que quieren realizar una caminata de cierta dificultad por un bello entorno. Cada uno, puede elegir el punto de inicio y final, eligiendo los tramos que le interesa descubrir y la dificultad y el desnivel al que se quiere enfrentar.
La ruta se encuentra conectada con los núcleos urbanos de Elgoibar, Bergara y Soraluze, y está señalizada y balizada siguiendo los criterios de la Federación de Montaña de Gipuzkoa. Además, se han publicado folletos informativos sobre la ruta, donde se incluye un mapa detallado sobre el recorrido y los puntos de interés dela misma. Estemapa está disponible en los tres Ayuntamientos y en las Oficinas de Turismo de Deba y Mutriku.

Visitas guiadas y talleres de actividades

Con objeto de promocionar y dinamizar la Ruta de los Dólmenes, y para aquellas personas que quieran disfrutar del entorno en una actividad organizada, se ha diseñado un programa de actividades que incluye visitas guiadas por el cordal Karakate-Irukurutzeta y talleres de actividades dirigidas a familias con niños y niñas, dando así continuidad al proyecto que el año pasado llevaron a cabo en colaboración la agencia comarcal Debegesa y la asociación Debanatura, denominado “Arbasoen Deia”.

El programa se desarrollará entre Semana Santa y el mes octubre, con un total de  4 visitas guiadas y 4 talleres de actividades.

El inicio del programa está previsto para el próximo 30 de marzo, sábado santo, con una visita guiada por el cordal Karakate-Irukurutzeta. La cita será a las 10:00 en el parking de Karakate. Aquellas personas interesadas pueden apuntarse llamando a Debegesa, 943 820 110, o al teléfono de Debanatura, 943 191 172/695 783 656 (último día para apuntarse, 29 de marzo, viernes).

Las visitas guiadas están dirigidas a todas aquellas personas que vienen por primera vez a conocer nuestro patrimonio natural y nuestra historia así como a aquellas personas que ya conocen el entorno pero que lo quieren descubrir con otros ojos. La visita tiene una duración de 3 horas y mediante un guía experimentado se podrá descubrir y profundizar en el conocimiento de la historia de nuestros antepasados: hitos, inicios y evolución del pastoreo, modos de vida, creencias, datos e interpretación de los restos del entorno, resultados de las excavaciones, etc.

Por otro lado, el taller de actividades está dirigido a familias con niños y niñas de entre 4-12 años. Los talleres tendrán un carácter lúdico, donde las familias compartan un tiempo de diversión y aprendizaje, y comprendan cómo vivían nuestros antepasados, sus creencias, las técnicas de supervivencia y caza, las labores de pastoreo, etc.

La estación megalítica de Elosua-Plazentzia

Uno de los mayores valores del entorno y, concretamente, de la Ruta de los Dólmenes, es el arqueológico, en forma de dólmenes y túmulos que conforman la estación megalítica de Elosua-Plazentzia, dispersados a lo largo del cordal que dibujan las cimas de Karakate, Irukurutzeta y Agirreburu. Se trata de una estación megalítica de clara importancia en el estudio de la arqueología general del País Vasco y, en particular, del valle del Deba. El patrimonio prehistórico de dicha estación megalítica está formada actualmente por 16 monumentos (10 túmulos y 6 dólmenes) distribuidos entre los municipios de Bergara, Azkoitia, Antzuola, Elgoibar y Soraluze. Los mencionados monumentos fueron descubiertos en su mayoría por J.M. de Barandiaran entre 1920 y 1921 y excavados por él mismo junto a T. de Aranzadi y E. Eguren entre 1921y 1922. Lamentablemente, la mayor parte de estos monumentos fueron expoliados antes incluso de iniciarse las primeras investigaciones.

Fuente: Aranzadi

viernes, 8 de febrero de 2013

Exposición sobre Murumendi (Beasain)

Un poblado de hace dos mil años

Se inaugura en Beasain una exposición sobre las excavaciones del castro de Murumendi

07.02.13 - 12:53 -
 
Los hallazgos de Murumendi. Ander Arrese, en su despacho con un trozo de molino circular en sus manos./Lobo Altuna

«Murumendi es un poblado de la última fase de la Edad de Hierro, de tamaño pequeño y con doble muralla concéntrica. Los objetos que hemos encontrado allí parecen algo más recientes que los de otros castros cercanos, como los de Intxur y Basagain», comenta Ander Arrese, el arqueólogo beasaindarra que este viernes inaugurará en su pueblo la exposición ‘Murumendi. Burdinarotik Aintzinarora’, que muestra los resultados de las excavaciones en esa cima tan visitada por las gentes del Goierri.

La cita es a las 19.00 horas en el Palacio de Igartza. Arrese ofrecerá una conferencia y, a continuación, se abrirá la exposición, que ocupa una de las alas del edificio. Se podrán ver varios paneles con explicaciones y diversos objetos de las excavaciones, junto a reproducciones relacionadas con otros yacimientos. 

Ese enclave ha sido testigo de diversas civilizaciones a lo largo de la Historia. Ha aparecido una raedera del Paleolítico, fabricada en una piedra que parece limonita. Luego hubo allí un poblado de la Edad de Hierro, de hace dos mil años, y se han encontrado también algunos objetos de la Edad Media, como puntas de flecha. También ha aparecido una pieza relacionada con los fusiles de avancarga (de la época de las guerras carlistas, en el XIX). Otros vestigios son de la Guerra Civil de 1936: unos casquillos y una llave para abrir latas. En suma, se trata de un paraje con bastante sabor bélico.

«No hemos sido nosotros los primeros en excavar en la cima Murumendi. Desde siempre se sabía que allí había restos antiguos. Carlos Olaetxea y Josean Mujika hicieron algunas catas, pero hemos sido nosotros, los de Suhar, los primeros en conseguir una datación tan antigua», comenta Arrese.

Este enclave es, básicamente, interesante por los restos del poblado de la Edad de Hierro. Se trataría de un poblado pequeño, con dos murallas paralelas. Ya han aparecido restos de habitáculos. Se trataba de cabañas con suelo a base de cantos de arenisca, y en su capa más superficial tierra compactada. Las paredes estaban construidas a base de ramas con un manteado de arcilla en los intersicios. 

En cambio, las catas en la zona comprendida entre las dos murallas han sido infructuosas. «Suponemos que esa franja iría destinada al ganado o a tareas agrícolas, pero no han aparecido restos».

La zona es de una gran pendiente. Y cuando acaba la cuesta asoma el precipicio. Una zona fácil de defender, y esa sería una de las razones que impulsaron a aquellas gentes a montar allí el poblado.
«Hoy en día va mucha gente a Murumendi. Se accede desde el monte Usurbe, desde Garin, desde Mandubia... Sopla mucho viento, y piensas cómo se les ocurriría vivir allí. La gente cree que aquello son pistas forestales, cuando en realidad son intervenciones de la Edad de Hierro, relacionadas con las murallas». Esos muros defensivos son diferentes a los de los otros castros del territorio guipuzcoano, pues son compactos, a base de lajas, sin relleno en la parte central.

En la parte más alta del peñasco hay una especie de cráter. «La gente de la zona ha creído siempre que era una cantera de piedra caliza, destinada a la elaboración de cal. Nosotros sospechamos que ya las gentes de la Edad de Hierro comenzaron a usar esa técnica. Pero, en cambio, en el suelo de la vivienda usaban piedra arenisca, porque ya sabían que conserva mejor el calor. La tenían que traer desde otros parajes».

«Me resisto a creer la teoría de que Murumendi y los otros castros eran satélites del gran poblado de Intxur. Al menos el de Murumendi, no es de la misma época. Se nota, por ejemplo, en la cerámica. Aquí, toda es elaborada a torno, y las piezas de molinos que hemos encontrado son del modelo llamado circular, más moderno que el modelo barquiforme», prosigue el arqueólogo.

En Murumendi han aparecido también muchas escorias. «Creemos que varios de los objetos encontrados allí fueron fabricados ‘in situ’». Y también han aflorado algunas piezas que nos hablan de una civilización amante de lo bello. Hay una cuenta de collar, de vidrio y de un color azul cercano al turquesa, y una pequeña plancha de hierro decorada con figuras circulares.

En la exposición se sabrán los datos y se verán los objetos resultantes de tres campañas de excavaciones. El equipo de Suhar trabajó allí en los agostos de 2010, 2011 y 2012. «Y quisiéramos seguir, porque el lugar va a dar de sí. Hemos descubierto la zona donde, según parece, estaba una torre que protegía la entrada al poblado, y conviene excavar ahí. Además, tenemos la sospecha de que el lugar tuvo otra ocupación una vez finalizada la Edad de Hierro». Los arqueólogos también han recuperado una pieza relacionada con los fusiles de avancarga, que podría datar de mediados del XIX, y también bastantes casquillos de la Guerra Civil de 1936. «Estos casquillos de fusil son habituales, en cambio estos otros, de pistola Mauser, no tanto. Pensamos que son munición del segundo batallón Euzko Indarra, de ANV, que pasó por Murumendi después de batallar en la Venta de Zarate».

Ander Arrese es miembro del colectivo de arqueólogos Suhar, que está compuesto por gentes de Gipuzkoa y Bizkaia. Se gana la vida, en parte, gracias a las llamadas «intervenciones arqueológicas» que son precisas llevar a cabo cuando se hacen obras en zonas susceptibles de contener restos antiguos, y también ofrece a escuelas y grupos diversos cursillos sobre técnicas prehistóricas, desde modos de hacer fuego hasta técnicas para trabajar el sílex. «Y luego viene la investigación, como lo que hemos hecho en Murumendi. También llevamos a cabo un trabajo en Jentilbaratza, de Ataun. Hicimos un catálogo con todos los yacimientos de ese pueblo. Cuando pones en un mapa todos esos sitios, realmente llama la atención».

Diario Vasco

domingo, 5 de agosto de 2012

Termina la temporada de excavaciones en Munoaundi (Azcoitia)

Este año se ha iniciado la búsqueda de viviendas. La campaña se ha centrado en los dos objetivos primordiales de este gran proyecto

 
Hoy termina la séptima temporada de excavaciones en el poblado amurallado de la edad del hierro de Munoandi. La campaña de este año se ha centrado en los dos objetivos primordiales de este gran proyecto; por una lado en la especificación del tipo de muralla que rodea el recinto y la recogida de información sobre la ciclópea entrada del mismo, y por otro lado, comenzar los trabajos de búsqueda de vivienda en el espacio donde tras realizar varias catas se encontraron diversos utensilios de la vida cotidiana de sus moradores.
 
Hallazgos en la zona 
 
Los trabajos en este aterrazamiento han dado, en estos días con trozos de cerámica, ya sean de confección manual o en torno, diversas piezas metálicas, además de escoria de metal (restos que quedan tras el trabajo de la metalurgia).
 
Con este último hallazgo, estamos asegurando que aquí se trabajaba el metal, ya fuera para confeccionar herramientas, adornos o armas. Ahora habrá que realizar análisis metalográficos y químicos para ver exactamente que tipo de metal era el trabajado.
 
La nueva zona de trabajo, abarca aproximadamente 100 metros cuadrados y según Sonia San José, responsable de la excavación «el tiempo ha acompañado y hemos podido realizar bastante trabajo. Para el año que viene extenderemos la zona hacia abajo, es decir hacia la muralla y también en la parte superior de la misma».
 
Se han retirado tres capas o «lechos» de 4 centímetros y básicamente se están limpiando los tocones de los pinos que había en la zona para poder cortar las raíces y quitarlos de la zona.
 
También, se han recogido muestras de carbón que examinados con la técnica del Carbono 14 nos indicarán su datación, así como el tipo de madera que era y por lo tanto el tipo de aprovechamiento que hacían nuestros antepasados del entorno. Las 20 personas que han trabajado en la zona este año, lo han hecho divididos en dos grupos. Uno en la zona del aterrazamiento y la otra en la muralla y puerta de acceso al recinto. En esta última, han retirado otra capa en la superficie sacando otra hilera de piedra de la muralla y han dado con la pared exterior de la torre de control de la entrada. En la campaña, además de la visita guiada que fue muy exitosa con unas 40 personas, ha habido un goteo constante de visitantes que se han acercado a este tesoro.
 
Poblado fortificado 
 
Munoaundi es un poblado fortificado de la Edad del Hierro, construido durante el primer milenio antes de nuestra Era, en la época anterior a la llegada de los romanos a nuestro territorio y se sitúa al este del monte Txalintxo y encima de Loyola con una superficie total que rondaría las 7 hectáreas . Desde este sitio se controla gran parte del valle del Urola. Desde 2006 miembros del Departamento de Prehistoria de la Sociedad de Ciencias Aranzadi están realizando la excavación arqueológica de este poblado para conocer como vivían sus pobladores hace unos 2.500 años.
 
En 2006 se desarrolló una campaña de prospección arqueológica en todo el recinto para localizar las áreas de mayor interés. Se excavaron más de 40 catas, donde se hallaron una pesa troncocónica de bronce, prueba irrefutable de actividad comercial y por ende conocimientos matemáticos para poder realizar transacciones comerciales. Pesas similares de esa época tan solo se han hallado en el poblado de la edad del hierro de Biasteri (Laguardia). También se hallaron piezas metálicas de la parte inferior de asta de lanza, una fíbula de bronce (elemento de adorno de un broche para 'agarrar' una capa), etc.
 
Fuente: Diario Vasco

domingo, 15 de julio de 2012

Arqueología comunitaria en Murugain

Arqueólogos y vecinos trabajarán en equipo en la cima aramaioarra. La segunda fase de la investigación del poblado de la Edad de Hierro y la Guerra Civil finalizará a finales de mes

  15.07.12 - 00:57 - NAGORE GOÑI | ARRASATE.

La cima de Murugain será un verano más punto de encuentro de arqueólogos y vecinos, que trabajarán en equipo en la investigación del poblado de la Edad de Hierro y la Guerra Civil. Tras una primera fase de trabajos arqueológicos que dieron sus frutos el verano pasado, el ayuntamiento de Aramaio, en colaboración con la Asociación para la recuperación del patrimonio (AOBT), y la empresa Ondare Babesa volverán a retomar la semana que viene los trabajos de excavación.

El objetivo será el mismo: estudiar la técnica constructiva de la muralla que rodeaba el poblado de la Edad de Hierro y determinar su estructura, así como sacar a la luz restos de las trincheras del 36. Sin embargo, el trabajo en la cumbre de 778 metros, se verá reforzado con la ayuda de voluntarios, que realizarán labores de excavación manual bajo la dirección del arqueólogo Etor Telleria. Para ello, han establecido días concretos hasta el final de la investigación, dentro de dos semanas. Los voluntarios trabajarán en 'auzolan' los días 18, 21, 25 y 28, de 9.00 a 14.00 horas. Todos los interesados pueden realizar la inscripción antes del martes, 17 de julio, en el ayuntamiento.

Alex Mendikute, miembro de la Asociación para la recuperación del patrimonio de Aramaio, se siente optimista y asegura que cuatro o cinco personas ya han mostrado su interés por el proyecto.

Tras esta segunda fase arqueológica y al igual que el verano pasado, según señala Mendikute, organizarán, esta vez en septiembre, visitas guiadas a Murugain, además de colocar paneles informativos en Aramaio, Untzilla y Murugain.

AOBT lleva ya cinco años apostando por el trabajo comunitario o 'auzolan', y la valoración es «positiva», según Mendikute. «Hasta el momento hemos realizado trabajos de acondicionamiento de caminos, como el de Txingurri, de escaleras como la de Andramari y de la fuente de Maskaño». El año pasado también trabajaron en el yacimiento de Murugain, que cubrieron para preservarlo de la intemperie y realizaron más búsquedas de trincheras. Este verano, volverán a ponerse manos a la obra en Murugain.

De poblado a trinchera 

  El poblado de la Edad de Hierro de Mugurain fue descubierto en 1988 por J. A Mujika y C. Olaetxea. Desde entonces se han acometido varias excavaciones. Ese mismo año, una cata arqueológica dirigida por Carlos Olaetxea de Aranzadi descubrió veinte fragmentos de cerámica a mano y un fragmento de bronce decorado.

 Quince años más tarde Xavier Peñalver y Sonia San José, también de Aranzadi, llevaron a cabo una intervención de valoración del impacto producido por la estación de telefonía móvil, de la que se localizó la estructura muraria que rodea el recinto de Murugain y su derrumbe, que alcanza más de cinco metros de anchura.

En 2005, la colocación de otra antena de telefonía móvil hizo necesaria una intervención arqueológica de urgencia, en la cuál se halló un supuesto espacio de ocupación delimitado por la muralla, donde se localizó material cerámico elaborado a mano.

La investigación de Ondare Babesa también localizó en julio del 2011 restos de cerámica, un molino de mano y varias piedras de afilar, pruebas irrefutables de la existencia de un asentamiento humano estable. La actuación arqueológica también permitió aflorar casquillos de bala, 60 latas y otros objetos bélicos, correspondientes a las tropas que permanecieron atrincheradas en esta cima de octubre de 1936 a abril del 37. Los últimos en protegerse en Murugain fueron los milicianos del Batallón Dragones que se vieron forzados a abandonar la zona tras el ataque de las tropas enemigas el 31 de marzo del 37.

 Fuente: El diario vasco

jueves, 10 de mayo de 2012

La arqueóloga Aitziber Lekuona da a conocer los hallazgos de la finca Zubieta este jueves en Hondarribia (Gipuzkoa)

SAN SEBASTIÁN, 9 May. (EUROPA PRESS)

La arqueóloga Aitziber Lekuona dará a conocer los hallazgos arqueológicos de la finca Zubieta este jueves en Zuloaga Etxea de Hondarribia (Gipuzkoa).

La cita tendrá lugar a las 19.00 horas. Lekuona dará a conocer los resultados de las investigaciones arqueológicas realizadas por la Fundación Arkeolan en la finca Zubieta de Hondarribia, propiedad de la Diputación de Gipuzkoa.

Situada en término municipal de Hondarribia y en las inmediaciones del barrio de Jaizubia, en estos terrenos se realizan plantaciones experimentales y se llevan a cabo programas agropecuarios. Conserva el nombre del antiguo caserío al que pertenecieron los terrenos que se situaba en la parte elevada de la loma, en el lugar hoy ocupado por los establos y almacenes de maquinaría.

La finca ocupa una loma redondeada adelantada sobre los antiguos terrenos de marisma hoy desecados. Por su posición, ha sido objeto de prospecciones arqueológicas desde el año 2007. Las prospecciones se inscriben en las investigaciones que la Fundación Arkeolan, con el apoyo de la Diputación viene realizando en torno al asentamiento romano de Oiasso, cuyo núcleo urbano se ha reconocido en pleno centro de la ciudad de Irún.

En el año 2007 se recuperaron fragmentos de cerámicas en los terrenos cultivados, entre los que se identificaron ejemplos romanos. Alentados por el descubrimiento, se siguió explorando la zona, incluso con apoyo de una miniexcavadora.

Finalmente, en el año 2011, en un sector de la finca se descubrieron restos de cerámica hecha a mano, muchas piezas de sílex y mineral de hierro. Se dató la ocupación en la Edad del Bronce-Hierro. Poco más tarde se obtuvieron datos correspondientes al Calcolítico (Edad del Cobre), de unos 4.000 años de antigüedad.

A la vista de los descubrimientos este año, un equipo de varios arqueólogos ha trabajado durante dos meses, febrero y marzo, en ese sector de la finca, obteniendo datos de "gran interés" que remontan al Paleolítico la ocupación del enclave.

Lekuona desgranará en su conferencia (euskera y castellano) los detalles del descubrimiento, acompañándose de imágenes y audiovisuales que permitirán al público seguir un recorrido a lo largo de unos 20.000 años de historia.

Fuente:
Europa Press

miércoles, 23 de marzo de 2011

Los mineros prehistóricos de Amezketa

Localizan importantes vestigios de minería de la Edad de Bronce en el coto minero de Arritzaga

23.03.11 - 03:13 -
NEREA AZURMENDI |DV SAN SEBASTIÁN.

Los hallazgos realizados en el coto minero de Arritzaga, en el término municipal de Amezketa, han permitido trazar una línea que une la Edad de Bronce con el año 1965, fecha en la que cesó definitivamente en ese enclave de Enirio-Aralar una actividad minera de la que había constancia ininterrumpida desde tiempos de los romanos pero que, a la luz de los últimos vestigios encontrados en la zona, puede retrotraerse en el tiempo hasta mediados del primer milenio antes de Cristo.
«Tenía que llegar, y ha llegado», afirmó la arqueóloga Mertxe Urtega, directora del proyecto, al referirse a los hallazgos que han sido posibles gracias al trabajo que vienen realizando en la zona desde 2008 los espeleólogos de la sociedad Félix Ugarte, cuyo presidente, Txomin Ugalde, detalló ayer cómo habían trabajado en el marco del programa de investigación de la minería antigua que desarrollan en colaboración con la Fundación Arkeolan y el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa.

Ambos hicieron referencia a las excelentes condiciones previas que ofrecía el entorno, y destacaron que una de las claves para realizar el importante descubrimiento ha sido, básicamente, «empezar a mirar con otros ojos». Como recordó Mertxe Urteaga, Gipuzkoa, con mineralizaciones metálicas de interés repartidas prácticamente por todas las zonas montañosas del territorio, es junto con Jaén una de las zonas de la península donde a lo largo de la historia se ha registrado más actividad minera, lo que se refleja en la enorme densidad de concesiones mineras existentes.

En el conjunto de Gipuzkoa, y pese a la preponderancia que han adquirido los yacimientos de Oiartzun o Irun, no era en absoluto desconocido el valor que como coto minero tenía Arritzaga, donde ya constaba que habían extraído mineral los romanos, que se había proseguido con esa actividad en la Edad Media y que, en el siglo XVIII, se instaló un importante poblado minero que atrajo a muchos trabajadores centroeuropeos. Como destacó en la presentación de los hallazgos que tuvo lugar ayer en San Sebastián el alcalde de Amezketa, Jesús Iñurrita, los amezketarras de cierta edad no necesitan recurrir a los libros para tener constancia directa de la tradición minera de la localidad, ya que ellos mismos vieron cómo se cerraba a mediados de la década de los sesenta del pasado siglo la última empresa que explotaba las riquezas minerales del subsuelo del macizo de Aralar.

Una nueva perspectiva

Con todos los precedentes locales y los referentes foráneos a favor, se trataba de apostar por otra perspectiva, dar por buena la hipótesis de que pudo existir en Gipuzkoa minería prehistórica, previa a la llegada de los romanos y sus conocimientos, y lanzarse a actuar en consecuencia. Fue, como indicó Txomin Ugalde, plantear la hipótesis adecuada, empezar a buscar vestigios y comenzar a encontrarlos.

Mineros muy expertos

Los primeros y más evidentes rastros de actividad minera se hallaron en las monteras, en las zonas superficiales de oxidación del mineral primario que, probablemente y por razones no muy distintas, fueron también las primeras que explotaron los buscadores y extractores de minerales goierritarras de hace tres milenios. Pero los hallazgos no se redujeron a lo que puede considerarse la forma más básica y sencilla de minería. Aguzando un poco la vista y ampliando un tanto la hipótesis de trabajo, cayeron en la cuenta del valor que, a efectos de extracción de minerales, podían tener las grandes zanjas, propias de los macizos karsticos, que a lo largo de los siglos se habían ido colmatando de tierra e impurezas. 'Impurezas' que, tras los pertinentes análisis, han demostrado tener hasta un 14% de cobre. Ya lo detectaron los mineros prehistóricos de Amezketa que, utilizando una técnica que coincide con la empleada en otros yacimientos mineros de la misma época en zonas como Gales, procedieron a vaciar las zanjas y a aprovechar el mineral, dejando al descubierto trincheras de más de cinco metros de profundidad que, en algún caso, dibujan en el terreno cicatrices que se acercan al medio kilómetro de longitud.

Como destacaron en la presentación, nos encontramos ya ante técnicas mineras depuradas que, a la luz de los resultados de los análisis por carbono 14 que se han realizado en Suecia, datan la actividad en la Edad del Bronce Medio, hace unos 3.500 años. No obstante, los mineros de Aralar dieron un paso más y, «horadaron en el subsuelo en caliza persiguiendo un filón de cobre de unos 30 ó 40 centímetros, algo que requiere metodología y habilidad». Teniendo en cuenta que el único útil que se ha encontrado por el momento es una herramienta hecha con una cornamenta de ciervo, «que puede ser del inicio de la edad de los metales», la habilidad y la fuerza de nuestros antepasados queda fuera de toda duda.

Ya en nuestros días, lo que requiere la mirada retrospectiva a la prehistoria de la minería vasca es espeleólogos expertos, ya que si moverse por las zanjas es complicado, adentrarse en una galería de 50 metros cuya entrada apenas merece la consideración de gatera es extremadamente difícil y peligroso, y también lo es trabajar en su interior. De lo angosto de los pasajes y la dificultad de moverse en la mina dan fe los miembros de la sociedad Félix Ugarte que, dirigidos por Mertxe Urteaga, llevan tres o cuatro años desplazándose regularmente -«por afición, no de manera profesional y remunerada»- en grupos de seis y ocho personas al complejo que es, de momento, el único lugar de la Comunidad Autónoma donde se ha encontrado constancia de minería prehistórica. Su pariente geográficamente más próximo se encuentra en las minas de cobre de la localidad bajonavarra de Banka.
En los prolegómenos

Incluso en el contexto europeo son escasos los yacimientos mineros de estas características; en el estatal, apenas hay dos referencias, una en Asturias y otra en Huelva. Por lo tanto, esa rareza avala la excepcionalidad de los hallazgos realizados en Aralar que, según Mertxe Urteaga, están todavía en una fase muy incipiente, en los prolegómenos.

El futuro inmediato del proyecto es vaciar, con metodología arqueológica, una mina que ha permanecido sellada durante siglos, ya que los desarrollos mineros más modernos se implantaron en una zona relativamente alejada. «Ir sacando lo que han ido dejando sucesivas generaciones de mineros ofrece posibilidades inmensas, a costa de una una planificación exhaustiva», adelantó Urteaga. «Después de 2.000 años, los primeros que entramos fuimos nosotros», recordó, recreando la emoción del momento, Txomin Ugarte.

Ambos, en cualquier caso, destacaron que, una vez dadas a conocer las primeras sorpresas, lo más importante en esta fase es armar un buen proyecto que planifique el trabajo de los próximos años y permita extraer toda su riqueza a este coto minero de Aralar. El trabajo que se realice en Arritzaga, además, puede ayudar a desarrollar una metodología que permita extender la mirada que en este caso ha dado tan buenos resultados a otros lugares de Gipuzkoa y Euskadi, donde es muy probable que puedan realizarse hallazgos similares al de Amezketa.

Fuente: Diario Vasco

jueves, 8 de octubre de 2009

Halladas las pinturas rupestres más antiguas de Guipúzcoa

Hallan en una cueva de Deba las pinturas rupestres más antiguas de Gipuzkoa
Datan entre hace 20.000 y 22.000 años y representan un conjunto de 16 «trazos pareados» de color rojo


08.10.09 - 18:09 -
EFE | SAN SEBASTIÁN

Un grupo de arqueólogos ha hallado en la cueva de Astigarraga, en Deba, las pinturas rupestres más antiguas descubiertas hasta el momento en Gipuzkoa, que datan entre hace 20.000 y 22.000 años y representan un conjunto de 16 "trazos pareados" de color rojo.

El doctor en Historia y experto en pinturas rupestres Marcos García Díez ha destacado en una rueda de prensa que este hallazgo es uno de los más importantes en el País Vasco desde el descubrimiento de las cuevas de Altxerri (Aia) y Ekain (Deba), y pone de manifiesto el "potencial" de la zona en la que se ubica.

La cueva de Astigarraga, que fue descubierta en 1967, contiene otras pinturas como una concentración de color negro cubierta por concreciones de calcita, que podría representar un équido, y unas líneas grabadas de sentido y dirección variable, que presumiblemente correspondan a una figura antropomorfa.

Sin «impacto visual»

García Díez ha incidido en que a pesar de que estas imágenes, encontradas en agosto durante una visita pericial a la cueva, no tienen "mucho impacto visual", su importancia radica en que se puede garantizar que los "trazos pareados", "muy raros en el arte rupestre", fueron pintados en el Paleolítico superior y más concretamente en la cultura solutrense, de la que son característicos.

A su juicio, el significado de estos "trazos pareados" puede explicarse recurriendo a la etnografía, ya que muchos grupos primitivos actuales siguen usando los dedos para pintar muros en un ritual conocido como "tocamientos de pared", con el que tratan de ponerse en contacto con lo sobrenatural y lo trascendente.

El director de la excavación, José Antonio Mujika, que comenzó con los trabajos estratigráficos de la cueva de Astigarraga en 2005, ha indicado que en la cavidad han aparecido además huesos colocados en grietas y una azagaya -pequeño dardo arrojadizo- oculta entre unas piedras.

Ritual

El hallazgo de estos elementos escondidos hace presumir que este lugar "no estaba vinculado con el mundo cotidiano", según ha apuntado García Díez, quien ha insistido en que no hay "ningún argumento" para dudar de la veracidad de lo encontrado y ha sostenido que estos objetos podrían formar parte de algún ritual.

También han intervenido en la rueda de prensa Miguel Sasieta, fundador de la asociación Munibe y descubridor de la cueva en 1967, y la diputada general de Cultura, María Jesús Aranburu, quien ha informado de que se ha instalado una verja en el acceso a la cavidad, a la que sólo podrán entran los investigadores.

Aranburu ha señalado que la investigación de la cueva de Astigarraga acaba de comenzar, por lo que habrá nuevas dataciones, y ha avanzado que las excavaciones continuarán en los próximos meses y que la Diputación divulgará los resultados de los estudios.

Preguntada por el área de protección de la cueva de Praileaitz, en Deba, Aranburu ha considerado que sería deseable ampliarla de 50 a 150 metros porque cuanto más se conserve será mejor, ha dicho la diputada, quien ha recordado que esa decisión compete al Gobierno Vasco y ha subrayado que la institución foral seguirá preservando y divulgando este paraje.

www.diariovasco.com

miércoles, 12 de agosto de 2009

Dolmen de Zaingo I (Asteasu)

El dolmen de Zaingo I o Zaingo Ordeca, trás la alambrada.

Este dolmen tiene un túmulo de 6´5 m. de diámetro y 50 cm. de altura en el arco septentrional, en el meridional está rebajado. El cráter central se extiende de Este a Oeste, donde se encuentran dos losas de la cámara alineadas en la misma dirección. Los materiales son calizas del terreno. Fue descubierto por J. San Martín en 1963.

El dolmen de Zaingo I, a la izquierda del arbol. ==>

Este monumento pertenece a la estación megalítica de Ernio y se encuentra al Este del monte Gazume, en el extremo occidental de la depresión de Zaingo Ordeca, a 150 m. al Este de la borda de Zaingo.


Nombre oficial:

Zaingo Ordeka

Coordenadas:

ED50:
UTM 30: X=569071 m. Y=4782172 m. altura=680 m.
geográficas: longitud:-2 9 0 latitud:43 11 18.2 altura=680 m.

WGS84:
geocéntricas: X=4654987 m. Y=-174864 m. Z=4343195
geográficas: longitud:-2 9 4.7 latitud:43 11 14.2 altura=730


*Cómo llegar:

- Desde el dolmen de Zaingo II:

El dolmen de Zaingo I se encuentra 230 m. al Sur. Rodeamos la depresión que hay en en medio yendo 60 m. hacia el Este y luego 200 m. hacia el Sur hasta llegar a un árbol, el monumento se encuentra al otro lado de la alambrada.


Para saber más:

zaingo ordeka, de Munibe.

martes, 11 de agosto de 2009

Dolmen de Zaingo II (Asteasu)

El dolmen de Zaingo II o Zaingo Bizkarra con el Ernio detrás.

Este dolmen tiene un túmulo rebajado de 6 m. de diámetro y 20 cm. de altura. La cámara actual conserva dos losas que afloran paralelas, basculadas hacia el interior, de 190 x 30 x 5 cm. y la otra de 120 x 50 x 10 cm. En el extremo noroeste se localiza una losa tendida de similares proporciones, posiblemente la cubierta. Los materiales son calizas del terreno. Fue descubierto por J. Argomaniz y J. Sanchez en 1988.

Primer plano de las losas del dolmen. ==>

Este monumento pertenece a la estación megalítica de Ernio y se encuentra en el centro del collado de Zagain, al Sur de la venta de Iturrioz.


Nombre oficial:

Zaingo Bizkarra

Coordenadas:

ED50:
UTM 30: X=569081 m. Y=4782398 m. altura=683 m.
geográficas: longitud:-2 8 59.5 latitud:43 11 25.5 altura=683 m.

WGS84:
geocéntricas: X=4654836 m. Y=-174847 m. Z=4343362
geográficas: longitud:-2 9 4.1 latitud:43 11 21.5 altura=733


*Cómo llegar:

- Desde la ermita de San Juan:

Vamos por la senda que sube por detrás de la ermita hacia el Ernio 600 m. hasta llegar a un collado en donde se encuentran el monumento.

- Desde el dolmen de Zaingo I:

Seguimos por el sendero junto a la alambrada hacia el Norte 200 m. hasta llega a un sendero perpendicular al final de la valla, giramos hacia la izquierda y tenemos el dolmen enfrente a unos 60 m..


Para saber más:

zaingo bizkarra, de Munibe.

lunes, 3 de agosto de 2009

Túmulo de Munain (Regíl)

El túmulo de munain visto desde el camino.

Este túmulo tiene 9 m. de diámetro y 90 cm. de altura, con un cráter central de 1´5 m. y 45 cm. de profundidad. Los materiales son calizas del terreno. Fue descubierto por L. del Barrio en 1980.

Este monumento pertenece a la estación megalítica de Ernio y se encuentra en el centro de la loma de Munain, en una estribación septentrional del monte Gazume, a unos 50 m. al Oeste de la Borda de Agarre.

La borda de Agarre, a 50 m. del monumento. ==>

Nombre oficial:

Munain

Coordenadas:

ED50:
UTM 30: X=568098 m. Y=4783635 m. altura=568 m.
geográficas: longitud:-2 9 42.5 latitud:43 12 5.9 altura=568 m.

WGS84:
geocéntricas: X=4653862 m. Y=-175781 m. Z=4344192
geográficas: longitud:-2 9 47.1 latitud:43 12 1.9 altura=618


*Cómo llegar:

- Desde la venta de Iturrioz:

Bajamos por la pista de cemento hacia el Oeste unos 1.400 m. hasta llegar a una curva con un cruce de pistas. Seguimos bajando por la pista de cemento unos 250 m. hasta llegar a una borda, el túmulo se encuentra a unos 50 m. en lo alto de la loma.

- Desde el túmulo de Belamburu:

Bajamos por la pista forestal 170 m. hasta llegar a la pista de cemento, y seguimos bajando por ésta unos 250 m. hasta llegar a una borda, el túmulo se encuentra a unos 50 m. en lo alto de la loma.

Para saber más:

Munain, de Munibe.

domingo, 26 de julio de 2009

Túmulo de Belamburu (Regíl)

El túmulo de Belamburu, en Regíl (o Errezil en batua).

Este túmulo tiene 15 m. de diámetro y 65 cm. de altura, con un gran cráter central de 6 m. y 40 cm. de profundidad. En su interior y sobre el túmulo se han amontonado materiales de las inmediaciones: calizas del terreno. Fue descubierto por J. Sanchez en 1982.

Amontonamiento de piedras en la parte occidental del túmulo. ==>

Este monumento pertenece a la estación megalítica de Ernio y se encuentra en el paraje de Belamburu, en una estribación septentrional del monte Gazume. A unos 400 m. al Norte se encuentra el túmulo de Munain.


Nombre oficial:

Belanburu

Coordenadas:

ED50:
UTM 30: X=568178 m. Y=4783250 m. altura=593 m.
geográficas: longitud:-2 9 39.1 latitud:43 11 53.4 altura=593 m.

WGS84:
geocéntricas: X=4654147 m. Y=-175716 m. Z=4343928
geográficas: longitud:-2 9 43.7 latitud:43 11 49.4 altura=643


*Cómo llegar:

- Desde la venta de Iturrioz:

Bajamos por la pista de cemento hacia el Oeste unos 1.400 m. hasta llegar a una curva con un cruce de pistas. Tomamos la pista forestal de la izquierda, que retrocede un poco y luego sube por entre los árboles 170 m. hasta pasar una puerta y entrar en un pastizal, donde tenemos el túmulo justo enfrente, a la derecha del camino.

- Desde el túmulo de Munain:

Subimos por la pista de cemento unos 250 m. hasta pasar una curva, donde tenemos un cruce de pistas. Tomamos la pista forestal que sube al princio paralela a la pista de cemento y que luego sube por entre los árboles a la derecha, 170 m. hasta pasar una puerta y entra en un pastizal donde nos encontramos con el gran túmulo justo enfrente, a la derecha del camino.


Para saber más:

Belanburu, de Munibe.

jueves, 23 de julio de 2009

Dolmen de Otagain (Aya/Asteasu)

El dolmen de Otagain, con la cima de Andazarate detrás.

Este dolmen tiene un túmulo de 10 m. de diámetro y 85 cm. de altura, con el arco meridional muy rebajado. Tiene una depresión central en forma de franja de 6 x 2 m. La cámara conserva 5 losas basculadas hacia el interior. Los materiales de la cámara son de caliza margosa y los del túmulo son calizas y areniscas. Fue descubierto por J. San Martín en 1963.

Algunas de las losas de la cámara, que afloran entre los helechos. ==>

Este monumento pertenece a la estación megalítica de Ernio y se encuentra en lo alto de la loma de Otagain, en una estribación nororiental del monte Gazume, por donde discurre el limite municipal entre Aya y Asteasu. Se en encuentra cerca de la venta de Iturrioz y la ermita de San Juan.


Nombre oficial:

Otagain

Coordenadas:

ED50:
UTM 30: X=569064 m. Y=4783484 m. altura=624 m.
geográficas: longitud:-2 8 59.7 latitud:43 12 0.7 altura=624 m.

WGS84:
geocéntricas: X=4654049 m. Y=-174823 m. Z=4344113
geográficas: longitud:-2 9 4.4 latitud:43 11 56.7 altura=674


*Cómo llegar:

- Desde la venta de Iturrioz:

Tomamos la pista que parte hacia el Norte desde el aparcamiento 150 m. hasta llegar a una borda, en donde empieza la loma, seguimos 100 m. hasta el paso de la alambrada y tras cruzarla, subimos 270 m. hasta la cima, donde se encuentra el megalito.


Para saber más:

Otagain, de Munibe.

lunes, 1 de junio de 2009

Estación megalítica de Andaza

Mapa de la estación megalítica de Andaza (Andatza)


1 - Dolmen de Beldarrain, 2 - Dolmen de Loazu I,
3 - Dolmen de Loazu II, 4 - Dolmen de Andaza II,
5 - Cista de Andaza III, 6 - Dolmen de Andaza I,
7 - Dolmen de Carramioloz, 8 - Dolmen de Olai,
9 - Dolmen de Arcucha, 10 - Dolmen de Venta de Zárate,
11 - Dolmen de Belcoain.



Esta estación megalítica consta de 11 monumentos, (10 dólmenes y una cista), y se localiza en el macizo de Andaza (Andatza).

Se halla comprendida en los términos municipales de Andoain, Aya, Cizurquil, San Sebastián y Usurbil. Casi todos los monumentos de esta estación se sitúan alineados de Este a Oeste siguiendo los montes Chaldachur (Txaldatxur), Olai, Andaza, Loazu y Ardube.


Pertenecen a esta estación los siguientes monumentos megalíticos:
(Nombres oficiales)

Dólmenes de:

Andatza I y II, Arkutxa, Beldarrain, Belkoain, Karramiolotz, Loatzu I y II, Olaiko y Venta de Zarate.

Cista de:

Andatza III.


Para visitarla:

Ver ruta de Andaza.
Ver ruta de Venta de Zárate.

sábado, 30 de mayo de 2009

Dolmen de Beldarrain (Aya)

El dolmen de Beldarrain.

Este dolmen tiene un túmulo de 13 m. de diámetro y 70 cm. de altura. Centrada en el túmulo aflora una laja de la cámara, muy basculada, de 155 x 60 x 15 cm. de caliza, mientras que los materiales del túmulo son areniscas del terreno. Fue descubierto por I. Gaztelu en 2001.

La losa de la cámara con el macizo del Ernio al fondo. ==>

Este monumento es el más occidental de la estación megalítica de Andaza y se encuentra en un rellano de la amplia loma al SurOeste del casco de Beldarrainmuño, en el monte Ardube, en una estribación occidental del macizo Andaza.


Nombre oficial:

Beldarrain

Coordenadas:

ED50:
UTM 30: X=573331 m. Y=4789123 m. altura=298 m.
geográficas: longitud:-2 5 48 latitud:43 15 2 altura=298 m.

WGS84:
geocéntricas: X=4650142 m. Y=-170347 m. Z=4347968
geográficas: longitud:-2 5 52.6 latitud:43 14 58 altura=348


*Cómo llegar:

- Desde el caserío Mañarínzela:

Subimos 1850 m. por la pista que parte frente a la ermita hacia la cima de Andaza hasta llegar al rellano donde se encuentra el dolmen, a la izquierda de la pista.

- Desde el dolmen de Loazu I:

Bajamos por la pista forestal 800 m. hasta llegar al rellano donde se encuentra el dolmen, a la derecha de la pista.


Para saber más:

Beldarrain, de Munibe.