Mostrando entradas con la etiqueta Castros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Castros. Mostrar todas las entradas

viernes, 8 de febrero de 2013

Exposición sobre Murumendi (Beasain)

Un poblado de hace dos mil años

Se inaugura en Beasain una exposición sobre las excavaciones del castro de Murumendi

07.02.13 - 12:53 -
 
Los hallazgos de Murumendi. Ander Arrese, en su despacho con un trozo de molino circular en sus manos./Lobo Altuna

«Murumendi es un poblado de la última fase de la Edad de Hierro, de tamaño pequeño y con doble muralla concéntrica. Los objetos que hemos encontrado allí parecen algo más recientes que los de otros castros cercanos, como los de Intxur y Basagain», comenta Ander Arrese, el arqueólogo beasaindarra que este viernes inaugurará en su pueblo la exposición ‘Murumendi. Burdinarotik Aintzinarora’, que muestra los resultados de las excavaciones en esa cima tan visitada por las gentes del Goierri.

La cita es a las 19.00 horas en el Palacio de Igartza. Arrese ofrecerá una conferencia y, a continuación, se abrirá la exposición, que ocupa una de las alas del edificio. Se podrán ver varios paneles con explicaciones y diversos objetos de las excavaciones, junto a reproducciones relacionadas con otros yacimientos. 

Ese enclave ha sido testigo de diversas civilizaciones a lo largo de la Historia. Ha aparecido una raedera del Paleolítico, fabricada en una piedra que parece limonita. Luego hubo allí un poblado de la Edad de Hierro, de hace dos mil años, y se han encontrado también algunos objetos de la Edad Media, como puntas de flecha. También ha aparecido una pieza relacionada con los fusiles de avancarga (de la época de las guerras carlistas, en el XIX). Otros vestigios son de la Guerra Civil de 1936: unos casquillos y una llave para abrir latas. En suma, se trata de un paraje con bastante sabor bélico.

«No hemos sido nosotros los primeros en excavar en la cima Murumendi. Desde siempre se sabía que allí había restos antiguos. Carlos Olaetxea y Josean Mujika hicieron algunas catas, pero hemos sido nosotros, los de Suhar, los primeros en conseguir una datación tan antigua», comenta Arrese.

Este enclave es, básicamente, interesante por los restos del poblado de la Edad de Hierro. Se trataría de un poblado pequeño, con dos murallas paralelas. Ya han aparecido restos de habitáculos. Se trataba de cabañas con suelo a base de cantos de arenisca, y en su capa más superficial tierra compactada. Las paredes estaban construidas a base de ramas con un manteado de arcilla en los intersicios. 

En cambio, las catas en la zona comprendida entre las dos murallas han sido infructuosas. «Suponemos que esa franja iría destinada al ganado o a tareas agrícolas, pero no han aparecido restos».

La zona es de una gran pendiente. Y cuando acaba la cuesta asoma el precipicio. Una zona fácil de defender, y esa sería una de las razones que impulsaron a aquellas gentes a montar allí el poblado.
«Hoy en día va mucha gente a Murumendi. Se accede desde el monte Usurbe, desde Garin, desde Mandubia... Sopla mucho viento, y piensas cómo se les ocurriría vivir allí. La gente cree que aquello son pistas forestales, cuando en realidad son intervenciones de la Edad de Hierro, relacionadas con las murallas». Esos muros defensivos son diferentes a los de los otros castros del territorio guipuzcoano, pues son compactos, a base de lajas, sin relleno en la parte central.

En la parte más alta del peñasco hay una especie de cráter. «La gente de la zona ha creído siempre que era una cantera de piedra caliza, destinada a la elaboración de cal. Nosotros sospechamos que ya las gentes de la Edad de Hierro comenzaron a usar esa técnica. Pero, en cambio, en el suelo de la vivienda usaban piedra arenisca, porque ya sabían que conserva mejor el calor. La tenían que traer desde otros parajes».

«Me resisto a creer la teoría de que Murumendi y los otros castros eran satélites del gran poblado de Intxur. Al menos el de Murumendi, no es de la misma época. Se nota, por ejemplo, en la cerámica. Aquí, toda es elaborada a torno, y las piezas de molinos que hemos encontrado son del modelo llamado circular, más moderno que el modelo barquiforme», prosigue el arqueólogo.

En Murumendi han aparecido también muchas escorias. «Creemos que varios de los objetos encontrados allí fueron fabricados ‘in situ’». Y también han aflorado algunas piezas que nos hablan de una civilización amante de lo bello. Hay una cuenta de collar, de vidrio y de un color azul cercano al turquesa, y una pequeña plancha de hierro decorada con figuras circulares.

En la exposición se sabrán los datos y se verán los objetos resultantes de tres campañas de excavaciones. El equipo de Suhar trabajó allí en los agostos de 2010, 2011 y 2012. «Y quisiéramos seguir, porque el lugar va a dar de sí. Hemos descubierto la zona donde, según parece, estaba una torre que protegía la entrada al poblado, y conviene excavar ahí. Además, tenemos la sospecha de que el lugar tuvo otra ocupación una vez finalizada la Edad de Hierro». Los arqueólogos también han recuperado una pieza relacionada con los fusiles de avancarga, que podría datar de mediados del XIX, y también bastantes casquillos de la Guerra Civil de 1936. «Estos casquillos de fusil son habituales, en cambio estos otros, de pistola Mauser, no tanto. Pensamos que son munición del segundo batallón Euzko Indarra, de ANV, que pasó por Murumendi después de batallar en la Venta de Zarate».

Ander Arrese es miembro del colectivo de arqueólogos Suhar, que está compuesto por gentes de Gipuzkoa y Bizkaia. Se gana la vida, en parte, gracias a las llamadas «intervenciones arqueológicas» que son precisas llevar a cabo cuando se hacen obras en zonas susceptibles de contener restos antiguos, y también ofrece a escuelas y grupos diversos cursillos sobre técnicas prehistóricas, desde modos de hacer fuego hasta técnicas para trabajar el sílex. «Y luego viene la investigación, como lo que hemos hecho en Murumendi. También llevamos a cabo un trabajo en Jentilbaratza, de Ataun. Hicimos un catálogo con todos los yacimientos de ese pueblo. Cuando pones en un mapa todos esos sitios, realmente llama la atención».

Diario Vasco

domingo, 5 de agosto de 2012

Termina la temporada de excavaciones en Munoaundi (Azcoitia)

Este año se ha iniciado la búsqueda de viviendas. La campaña se ha centrado en los dos objetivos primordiales de este gran proyecto

 
Hoy termina la séptima temporada de excavaciones en el poblado amurallado de la edad del hierro de Munoandi. La campaña de este año se ha centrado en los dos objetivos primordiales de este gran proyecto; por una lado en la especificación del tipo de muralla que rodea el recinto y la recogida de información sobre la ciclópea entrada del mismo, y por otro lado, comenzar los trabajos de búsqueda de vivienda en el espacio donde tras realizar varias catas se encontraron diversos utensilios de la vida cotidiana de sus moradores.
 
Hallazgos en la zona 
 
Los trabajos en este aterrazamiento han dado, en estos días con trozos de cerámica, ya sean de confección manual o en torno, diversas piezas metálicas, además de escoria de metal (restos que quedan tras el trabajo de la metalurgia).
 
Con este último hallazgo, estamos asegurando que aquí se trabajaba el metal, ya fuera para confeccionar herramientas, adornos o armas. Ahora habrá que realizar análisis metalográficos y químicos para ver exactamente que tipo de metal era el trabajado.
 
La nueva zona de trabajo, abarca aproximadamente 100 metros cuadrados y según Sonia San José, responsable de la excavación «el tiempo ha acompañado y hemos podido realizar bastante trabajo. Para el año que viene extenderemos la zona hacia abajo, es decir hacia la muralla y también en la parte superior de la misma».
 
Se han retirado tres capas o «lechos» de 4 centímetros y básicamente se están limpiando los tocones de los pinos que había en la zona para poder cortar las raíces y quitarlos de la zona.
 
También, se han recogido muestras de carbón que examinados con la técnica del Carbono 14 nos indicarán su datación, así como el tipo de madera que era y por lo tanto el tipo de aprovechamiento que hacían nuestros antepasados del entorno. Las 20 personas que han trabajado en la zona este año, lo han hecho divididos en dos grupos. Uno en la zona del aterrazamiento y la otra en la muralla y puerta de acceso al recinto. En esta última, han retirado otra capa en la superficie sacando otra hilera de piedra de la muralla y han dado con la pared exterior de la torre de control de la entrada. En la campaña, además de la visita guiada que fue muy exitosa con unas 40 personas, ha habido un goteo constante de visitantes que se han acercado a este tesoro.
 
Poblado fortificado 
 
Munoaundi es un poblado fortificado de la Edad del Hierro, construido durante el primer milenio antes de nuestra Era, en la época anterior a la llegada de los romanos a nuestro territorio y se sitúa al este del monte Txalintxo y encima de Loyola con una superficie total que rondaría las 7 hectáreas . Desde este sitio se controla gran parte del valle del Urola. Desde 2006 miembros del Departamento de Prehistoria de la Sociedad de Ciencias Aranzadi están realizando la excavación arqueológica de este poblado para conocer como vivían sus pobladores hace unos 2.500 años.
 
En 2006 se desarrolló una campaña de prospección arqueológica en todo el recinto para localizar las áreas de mayor interés. Se excavaron más de 40 catas, donde se hallaron una pesa troncocónica de bronce, prueba irrefutable de actividad comercial y por ende conocimientos matemáticos para poder realizar transacciones comerciales. Pesas similares de esa época tan solo se han hallado en el poblado de la edad del hierro de Biasteri (Laguardia). También se hallaron piezas metálicas de la parte inferior de asta de lanza, una fíbula de bronce (elemento de adorno de un broche para 'agarrar' una capa), etc.
 
Fuente: Diario Vasco

domingo, 15 de julio de 2012

Arqueología comunitaria en Murugain

Arqueólogos y vecinos trabajarán en equipo en la cima aramaioarra. La segunda fase de la investigación del poblado de la Edad de Hierro y la Guerra Civil finalizará a finales de mes

  15.07.12 - 00:57 - NAGORE GOÑI | ARRASATE.

La cima de Murugain será un verano más punto de encuentro de arqueólogos y vecinos, que trabajarán en equipo en la investigación del poblado de la Edad de Hierro y la Guerra Civil. Tras una primera fase de trabajos arqueológicos que dieron sus frutos el verano pasado, el ayuntamiento de Aramaio, en colaboración con la Asociación para la recuperación del patrimonio (AOBT), y la empresa Ondare Babesa volverán a retomar la semana que viene los trabajos de excavación.

El objetivo será el mismo: estudiar la técnica constructiva de la muralla que rodeaba el poblado de la Edad de Hierro y determinar su estructura, así como sacar a la luz restos de las trincheras del 36. Sin embargo, el trabajo en la cumbre de 778 metros, se verá reforzado con la ayuda de voluntarios, que realizarán labores de excavación manual bajo la dirección del arqueólogo Etor Telleria. Para ello, han establecido días concretos hasta el final de la investigación, dentro de dos semanas. Los voluntarios trabajarán en 'auzolan' los días 18, 21, 25 y 28, de 9.00 a 14.00 horas. Todos los interesados pueden realizar la inscripción antes del martes, 17 de julio, en el ayuntamiento.

Alex Mendikute, miembro de la Asociación para la recuperación del patrimonio de Aramaio, se siente optimista y asegura que cuatro o cinco personas ya han mostrado su interés por el proyecto.

Tras esta segunda fase arqueológica y al igual que el verano pasado, según señala Mendikute, organizarán, esta vez en septiembre, visitas guiadas a Murugain, además de colocar paneles informativos en Aramaio, Untzilla y Murugain.

AOBT lleva ya cinco años apostando por el trabajo comunitario o 'auzolan', y la valoración es «positiva», según Mendikute. «Hasta el momento hemos realizado trabajos de acondicionamiento de caminos, como el de Txingurri, de escaleras como la de Andramari y de la fuente de Maskaño». El año pasado también trabajaron en el yacimiento de Murugain, que cubrieron para preservarlo de la intemperie y realizaron más búsquedas de trincheras. Este verano, volverán a ponerse manos a la obra en Murugain.

De poblado a trinchera 

  El poblado de la Edad de Hierro de Mugurain fue descubierto en 1988 por J. A Mujika y C. Olaetxea. Desde entonces se han acometido varias excavaciones. Ese mismo año, una cata arqueológica dirigida por Carlos Olaetxea de Aranzadi descubrió veinte fragmentos de cerámica a mano y un fragmento de bronce decorado.

 Quince años más tarde Xavier Peñalver y Sonia San José, también de Aranzadi, llevaron a cabo una intervención de valoración del impacto producido por la estación de telefonía móvil, de la que se localizó la estructura muraria que rodea el recinto de Murugain y su derrumbe, que alcanza más de cinco metros de anchura.

En 2005, la colocación de otra antena de telefonía móvil hizo necesaria una intervención arqueológica de urgencia, en la cuál se halló un supuesto espacio de ocupación delimitado por la muralla, donde se localizó material cerámico elaborado a mano.

La investigación de Ondare Babesa también localizó en julio del 2011 restos de cerámica, un molino de mano y varias piedras de afilar, pruebas irrefutables de la existencia de un asentamiento humano estable. La actuación arqueológica también permitió aflorar casquillos de bala, 60 latas y otros objetos bélicos, correspondientes a las tropas que permanecieron atrincheradas en esta cima de octubre de 1936 a abril del 37. Los últimos en protegerse en Murugain fueron los milicianos del Batallón Dragones que se vieron forzados a abandonar la zona tras el ataque de las tropas enemigas el 31 de marzo del 37.

 Fuente: El diario vasco

martes, 30 de septiembre de 2008

Últimos descubrimentos en Basagain

Basagain desvela la primera lápida con rayas de la Edad de Hierro en Gipuzkoa. La piedra hallada en las excavaciones en el castro de Anoeta presenta incisiones horizontales y verticales. Las investigaciones han permitido constatar también vestigios de que allí se practicó la metalurgia del bronce.

FELIX IBARGUTXI| ANOETA.


DV. La duodécima campaña de excavaciones en el poblado de Basagain, situado en Anoeta y de la Edad de Hierro, ha dado dos frutos notorios: una lápida con rayas en sentido horizontal y vertical, formando cuadros -la primera que aparece en Gipuzkoa- y vestigios de que allí se practicó la metalurgia del bronce.

Este poblado, de dos hectáreas -20.000 metros cuadrados- que fue habitado según parece entre los años 350 y el cambio de era, es uno de los de la Edad de Hierro en Gipuzkoa. Está cerca de los de Murumendi (Beasain), Intxur (Albiztur-Tolosa) y Buruntza (Andoain). Todos están situados en zonas altas, que permiten controlar las vías de comunicación en el valle del Oria.

¿Qué función tenía esa piedra que se ha descubierto en esta campaña de quince días que finaliza hoy? El director de la excavación, Xabier Peñalver, no se atreve a lanzar ninguna hipótesis. Lo llamativo del caso es que ha aparecido en una zona de vivienda, no en una necrópolis, como ha sucecido en otros casos del continente europeo. Se trata de una piedra lisa, de arenisca rojiza.

En la historia de las civilizaciones, tras la metalugia del bronce llegó la del hierro. Una de las grandes transformaciones fue que aquellas gentes pudieron hacer una metalurgia más intensiva. El bronce precisa de dos minerales: mineral de cobre y mineral de estaño, y este último es escaso. En cambio, en estas tierras abundan los diferentes tipos de mineral de hierro. y de hecho Peñalver cree que una de las razones de que aquellas gentes de cuatro siglos antes de Cristo recalaran en esa colina de Anoeta es que hay varias vetas de mineral férreo.

El poblado de Basagain fue descubierto por Koldo Oria, un vecino de Anoeta muy interesado por la arqueología. «Ya ha ocurrido en otros yacimientos, detectados por gente con visión, como Koldo. Y desde el comienzo se hicieron bien las cosas: el Ayuntamiento y la Diputación compraron el terreno, que era entonces un pinar. Se hizo una tala controlada. Y ahora, todos los años, el Ayuntamiento envía una máquina para limpiar de broza todo el área», prosiguió Peñalver. Anoeta está orgullosa del poblado, tanto que decidió cambiar el antiguo escudo por uno nuevo en el que aparece el río, algo parecido a un castillo y la imagen del cuco.

Este arqueólogo, conocido también por dirigir las excavaciones de la cueva de Praileaitz, estuvo ayer acompañado por Sonia San José, la arqueóloga que está excavando otros poblados de la Edad de Hierro en territorio guipuzcoano.

«Hay que seguir»

Tanto Peñalver como San José coincidieron en que «hay que seguir con las excavacion de la Edad de Hierro. Cada año, pese a que se hacen campañas bastante breves, aparecen materiales que nos informan sobre la vida humana en aquella época. Algunos quizá piensen que ya sabemos lo suficiente sobre esa época; no es así».
Otra característica de Basagain que ha llamado la atención a San José y Peñalver es la presencia de cerámica hecha a torno. «En el poblado de Intxur, en cambio, sólo apareció cerámica hecha a mano, más basta», añadió Peñalver, quien comenzó en esa colina cercana a Albiztur su periplo por los poblados de la Edad de Hierro. «Allí, hace más de veinte años, se rompió un mito, porque hasta entonces se pensaba que en la Euskal Herria en la vertiente cantábrica continental las gentes vivían de la ganadería. Pero en Intxur aparecieron trigo, cebada, avena, guisantes y habas». También en Basagain ha quedado claro que aquellas gentes practicaban la agricultura.

Brazalete llamativo

Entre los objetos aparecidos en anteriores campañas destaca un brazalete de vidrio azul. «Se sabe que hubo un comercio estable entre los poblados de las colinas y las granjas o caseríos de los valles, y ese brazalete nos indica que hubo un comercio más amplio todavía, porque posiblemente está fabricado en una zona al sur de Marsella. Es llamativo: en toda la península sólo había aparecido ese tipo de vidrio en un yacimiento de Girona, el del poblado de Ullastret».

Sigue sin aparecer ninguna necrópolis de esa época. Entonces los cuerpos eran quemados y las cenizas se depositaban bajo tierra, a veces dentro de un envase de cerámica, o bien en una cista (hueco entre varias piedras planas pequeñas). «Ya nos gustaría encontrar alguna. Sabemos que estarían cerca de los poblados», dijo Sonia San José.

Mañana será la última jornada de trabajo en Basagain. Han tenido suerte con la climatología. «Porque si en dos semanas te llueve cuatro días, apenas puedes avanzar». Luego taparán con unos plásticos negros toda la zona en la que han excavado, sobre todo con la finalidad de que no crezca la vegetación. Y quedará una incógnita: si las casas del poblado eran de planta rectangular o circular. «En un principio se hacían de planta circular; luego empezaron las de planta rectangular. Pensábamos que aquí en Basagain eran rectangulares, pero los restos de esta campaña nos hacen pensar que podrían ser circulares. Eso lo sabremos el próximo año».

www.diariovasco.com

Aparece la entrada de Munoaundi

Sonia San José ha realizado en agosto otra campaña de excavaciones en un poblado de la Edad de Hierro del valle del Urola. Se trata del poblado de Munoandi, en un montículo de la zona trasera de la basílica de Loiola.

Los trabajos de excavación de este año tenían como finalidad precisar la zona de la muralla en la que se situaba la entrada al recinto, y los resultados han sido positivos. Esa entrada estaría flanqueada por dos grandes estructuras de doce metros de diámetro, que quizá fueran torres. Y es de suponer que esta muralla se coronaba con una empalizada de troncos que añadía altura a la formación defensiva. Otro hallazgo interesante ha sido un molino giratorio, el primero de esa época en Gipuzkoa, Munoandi es bastante mayor que Basagain, pues tiene siete hectáreas.

www.diariovasco.com

miércoles, 1 de agosto de 2007

Castros de Guipúzcoa

En Guipuzcoa se han encontrado una decena castros o poblados prehistóricos, debido a que están en proceso excavación y estudio, y a que corren un serio peligro de destrucción a manos de "piteros", saqueadores o de cualquier imbecil que pase por allí, no pondre información, fotografías ni cómo llegar hasta ellos.

Me limitaré a poner un listado con los nombres y localidades en la que se encuentran puesto que esta información ya ha sido publicada por la prensa y se halla en la red.

Castros de Guipúzcoa
:

Akutu (Bidegoyan / Regil)

Basagain (Anoeta)
Boluncho (Oyarzun)
Burunza (Andoain)

Inchur (Albiztur / Tolosa)

Munoaundi (Azpeitia / Azcoitia)
Moru (Elgoibar)
Murugain (Aramaio / Arechavaleta / Mondragón)
Murumendi (Beasain)

Santiagomendi (Astigarraga)