viernes, 19 de octubre de 2007

Los restos del "tolare", a la luz.

Las tres grandes piezas de madera aparecidas tras la excavación son la base de la primitiva prensa del S.XV. Se van a enviar varias muestras a la Universidad de Upsala en Suecia para su análisis y mejor conocimiento.

JUANTXO UNANUA

Dos miembros del equipo de Aranzadi en plena excavación de los restos del primitvo lagar aparecido en el edificio Dolarea. (Foto de JUANTXO UNANUA)

BEASAIN. DV. No podía estar más ligado el nombre del edificio histórico de Dolarea a la actividad que en él se ha ejercido a lo largo de varios siglos, y esa ligazón se ha reforzado aún más esta semana. La excavación arqueológica realizada por miembros de Aranzadi, dirigidos por la arqueóloga Arantxa Agirre, en el histórico edificio de propiedad municipal -labor de investigación que se acomete antes de que se dé inicio a las obras de reconversión en hotel de cuatro estrellas-, ha sacado a la luz los restos del primitivo lagar o 'tolare' de finales del siglo XV e inicios del XVI, en concreto la base de madera que lo sustentaba.

Dolarea -edificio cuya planta mide 400 m2, 20 x 20 metros- ha albergado en uno de sus extremos parte de la vernia del lagar construido al tiempo que el edificio que hoy conocemos (año 1611). Se trata de una pieza que hoy día se encuentra desmontada para su futura musealización y colocación en una de las dependencias del hotel que se va a construir en el lugar.

«Lo que desconocíamos era la existencia bajo tierra de esta parte básica del primitivo tolare. En Dolarea a lo largo de las última semanas hemos realizado las intervenciones arqueológicas que obliga la normativa en estos casos y lo que no esperábamos era que se produjera la aparición de estos interesantes y grandes restos, dos grandes piezas de madera de tres metros de largo, encajadas en otra similar del primitivo tolare que ya se menciona en los documentos», señalaba la arqueóloga responsable de la intervención en el histórico edificio.

Los documentos que obran en poder de Aranzadi siempre se refieren a las edificaciones anteriores y a la actual Dolarea como «Dolarenea o las casas de los lagares».

Similar a Igartubeiti

Las estructura de madera aparecida bajo tierra es la correspondiente al antiguo lagar de sidra de grandes proporciones, similar al del caserío Igartubeiti, de Ezkio-Itsaso, que se situaba en el interior de otro edificio que desapareció cuando en 1611 se construyo el actual Dolarea. «A pesar de permanecer cuatro siglos enterradas bajo tierra la humedad y la falta de oxígeno han contribuido a su casi perfecta conservación», señalaba Arantxa Agite responsable de los sondeos arqueológicos

Toda este excavación arqueológica se lleva a cabo impulsada y con la ayuda de Diputación Foral y del Ayuntamiento beasaindarra. En la presentación de los restos aparecidos, el alcalde Patxi Plazaola manifestaba que «estos hallazgos potencian aún más la puesta en valor del edificio , son restos que nos indican que este edificio fue lugar de paso y encuentro y centro de productividad».

El coordinador de la comisión de Igartza, Juantxo Agirre, con esta aparición reafirmaba la tesis de que «una vez más la madera es el eje en las construcciones de Igartza, ahí están el entramado de madera del palacio...».

Finalizadas las excavaciones, Aranzadi enviará a la Universidad de Upsala (Suecia) unos muestras del maderamen para que sean analizadas y poder conocer en definitiva mucho más datos sobre la madera, la vida, el crecimiento y época del talado del árbol y su antigüedad.

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